Filmosofía: Lucky (John Carroll Lych, 2017)
La película Lucky es especialmente valiosa
para un curso de literatura y cine, porque tiene una estructura narrativa muy
cercana a la literatura filosófica y existencial. Es una obra contemplativa,
minimalista y profundamente reflexiva sobre la vejez, la muerte, la soledad y
el sentido de la vida.
A continuación presento algunas líneas de reflexión que la película nos regala:
1. El relato mínimo: narrar la cotidianidad
Una de las características más interesantes de Lucky es que casi no “pasa nada” en términos de acción, aunque sí ocurre mucho en el plano existencial. La acción es mínima: en tiempo lento se narra la cotidianidad de un personaje, esto hace que la reflexión interior sea central.
Vista así, la película muestra al menos tres ejes de análisis: narrativa de lo cotidiano; tiempo lento en el cine; y, el personaje como centro de la narración. Lo cual permite que se pueda relacionar con textos donde la acción es mínima, pero la reflexión interior es profunda; por ejemplo: El extranjero, de Albert Camus; Esperando a Godot, de Samuel Beckett; y, Siddhartha, de Hermann Hesse.
Con base en lo anterior, a la pregunta: ¿Puede una historia sostenerse narrativamente sólo con la vida cotidiana de un personaje?, respondemos categóricamente que sí.
2. Existencialismo y conciencia de la muerte
La película gira alrededor de un hecho simple: Lucky es un hombre de 90 años que sabe que está cerca de morir. Este tema permite trabajar temas clásicos de la filosofía existencial como finitud, absurdo, libertad, autenticidad, entre otros; y, dialogar con autores y conceptos como Martin Heidegger y el “ser-para-la-muerte”, Albert Camus y “el absurdo” o Jean-Paul Sartre y la relación entre “libertad y responsabilidad”.
Simultáneamente, se abre una pregunta: ¿La conciencia de la muerte empobrece la vida o la vuelve más auténtica?
3. La figura del viejo sabio (o anti-sabio)
Lucky es un personaje que no cree en Dios, fuma, bebe, discute y vive solo, pero al mismo tiempo parece tener una forma particular de sabiduría. Esto permite analizar un arquetipo literario:
- el anciano que observa el mundo
- el sabio escéptico
- el último testigo de una época
Desde este punto de vista es posible comparar al personaje de Lucky con El viejo y el mar, de Ernest Hemingway, con la tradición del ermitaño o filósofo solitario.
4. Símbolos narrativos: la tortuga
La tortuga perdida del personaje de David
Lynch en la película funciona como símbolo narrativo. Se puede analizar como
dispositivo literario:
- animal simbólico
- metáfora del tiempo
- representación de la desaparición
A su vez, la tortuga puede interpretarse como:
- la vida que se escapa
- el tiempo que continúa
- la naturaleza indiferente al humano
Esto abre una lectura cercana a Camus o
incluso al budismo.
5. El monólogo como momento literario
Uno de los momentos más interesantes del filme es el relato del sueño de Lucky. Ese fragmento funciona casi como:
- cuento breve
- microensayo filosófico
- confesión existencial
6. El silencio y la contemplación
La película utiliza mucho: silencio, pausas y planos largos. Esto permite reflexionar sobre cómo el cine expresa lo que la literatura expresa con palabras. Surge entonces una pregunta clave: ¿Qué puede decir una imagen que la literatura diría con un párrafo?
7. La sonrisa final: interpretación abierta
El final de la película es deliberadamente ambiguo; permite trabajar la idea de final abierto, (común en la literatura contemporánea) y preguntar: ¿La sonrisa final de Lucky expresa aceptación, ironía o libertad?
Durante gran parte de su trayectoria, Stanton interpretó papeles secundarios memorables, aunque pocas veces ocupó el lugar protagónico. Participó en películas muy influyentes como Paris, Texas, Alien, The Green Mile y Repo Man. Su estilo interpretativo era singular: sobrio, silencioso y profundamente humano, rasgos que con el tiempo lo convirtieron en un actor de culto.
Stanton falleció el 15 de septiembre de 2017, poco antes del estreno amplio de la película. Por ello, Lucky suele percibirse casi como una despedida cinematográfica: en la historia interpreta a un hombre de 90 años que reflexiona sobre la muerte, la soledad y el sentido de la vida, generando un poderoso eco entre la ficción y la propia vida del actor.
En este sentido, la escena final —cuando Lucky mira directamente a la cámara y sonríe— adquiere un valor simbólico particular. Con frecuencia, esa sonrisa se interpreta como:
- una aceptación de la muerte,
- una serenidad ante el final,
- y una despedida del actor al público.
Concuerdo, es una cinta muy bella e interesante. Tu expresas sabiamente y de manera generosa distintos aapectos de la cinta. Muchaa Karla
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